Revista de Humanidades n.º 54: 15-23
ISSN 0717-0491, versión impresa
ISSN 2452-445X, versión digital
DOI: https://doi.org/10.53382/issn.2452-445X.1051
revistahumanidades.unab.cl
Presentación
Mauricio RedolÉs:
poesía, música y memoria desde los márgenes
del campo literario
El primero de
mayo de 1975, en una celda de la ex-Cárcel Pública de Valparaíso, Luis Mauricio
Redolés Bustos, más conocido como Mauricio Redolés (1953), llevó a cabo su primer concierto. En
calidad de preso político y acompañado por una guitarra, interpretó “Qué pena
siente el alma”, “Nuestro México, febrero 23” y “Los momentos” ante sus
compañeros de prisión. En esa escena inaugural ya se reconocen algunos de los
principios que organizarán su trayectoria y que motivan el presente dossier: música y poesía aparecen como prácticas
inseparables; la interpretación ocurre fuera de los espacios institucionales de
legitimación cultural; y la escucha se constituye como una experiencia
colectiva de resistencia. Desde ese comienzo, la producción de Redolés se instala en un territorio fronterizo donde
confluyen escritura, oralidad, memoria, performance y comunidad.
La
elección de aquel concierto como hito inaugural revela también una de las
paradojas que han acompañado sus cincuenta años de trayectoria. Redolés ocupa un lugar reconocible en la cultura chilena
reciente: sus canciones han circulado durante décadas, su obra ha convocado
públicos de distintas generaciones y sectores sociales; incluso, su producción
musical ha recibido importantes reconocimientos[1]. Sin embargo, esa presencia
no ha tenido un correlato equivalente en el campo académico. Mientras su
poética encontró compañía en circuitos musicales alternativos, de resistencia
política, estética y cultural, fue acentuándose su condición de autor huérfano
de una tradición lírica, por lo que el canon tendió a considerarlo una
anomalía. La autodefinición de Redolés como “un poeta
entrometido en la música” parece haber llevado a que cada disciplina observara
solo una parte de una producción cuyo principio constructivo consiste,
precisamente, en desbordar esos límites.
La
escasa atención crítica no puede atribuirse, en ningún caso, a la falta de una
obra extensa y múltiple. Su producción comprende poemarios, antologías,
memorias, conversaciones, un cancionero, narrativa, crónicas periodísticas y
objetos editoriales difíciles de clasificar[2]. La dificultad ha sido, más
bien, editorial. Muchos de esos libros fueron publicados durante su exilio;
otros aparecieron tras su regreso como autoediciones o bajo sellos
independientes, con tirajes restringidos; y casi ninguno volvió a editarse. Los
libros existen, pero una parte significativa de ellos dejó de circular o nunca
alcanzó los circuitos editoriales masivos. De allí la importancia de las
recientes ediciones facsimilares de Notas para
una contribución a un estudio materialista sobre los hermosos y horripilantes
destellos de la (cabrona) tensa calma y Chilean Speech/Chilean Espich, publicadas por su editorial,
Beta Pictoris. Su aparición no solo recupera dos
textos fundamentales de la poesía chilena escritos en el exilio, sino que
permite volver a leerlos como libros completos, en lugar de acceder a ellos
solo por las selecciones posteriores de la obra redolesiana.
Frente
al volumen y diversidad de esta producción, resulta curioso que sea tan difícil
realizar un estado del arte sobre el autor o, por el contrario, es fácil por la brevedad de las
palabras de la crítica. Un hito temprano y fundamental fue su incorporación en Entre la lluvia y el arcoíris. Algunos jóvenes poetas chilenos (1983), antología preparada
en el exilio por Soledad Bianchi, donde se incluyeron quince poemas escritos
por Redolés entre 1976 y 1979. Esta publicación
permitió su visibilización inicial y su inscripción
en una generación dispersa por el golpe de Estado. La propia Bianchi profundizó
después esa lectura en distintos trabajos dedicados a la poesía producida
durante la dictadura y el exilio. Pese a ello, durante años predominaron las
menciones panorámicas y solo desde la década del 2000 comenzaron a aparecer
tesis y artículos centrados específicamente en la relación entre poesía y
música, oralidad, ciudad, exilio y violencia política. La publicación, en 2017,
de El estilo de mis matemáticas y Algo nuevo anterior (recuerdos) amplió esa apertura crítica, que fue ampliada
posteriormente desde los estudios literarios, musicales, culturales y sociales[3].
En
este contexto, el presente dossier propone leer la obra de
Mauricio Redolés como una producción compleja y
articulada, cuyo tránsito entre disciplinas no constituye un rasgo secundario,
sino el fundamento de su poética. Los seis artículos reunidos se organizan en
dos núcleos. El primero aborda la memoria, las escrituras del yo y la tensión
entre experiencia personal e historia colectiva. El segundo se concentra en la
dimensión musical de la poética redolesiana y la
examina desde tres perspectivas complementarias: la impronta punk, la intermedialidad afectiva y la disidencia sonora, y la
política del humor.
Se
abre el dossier con “La memoria está adelante: la transformación del
lenguaje como esperanza en la producción poético-musical de Mauricio Redolés”, de Alejandra González Celis y Claudio Guerrero
Valenzuela. Mediante una lectura panorámica, allí se sostiene que la obra
configura un contraarchivo polifónico, humorístico y
esperanzador. La memoria no aparece como fijación melancólica de lo perdido,
sino como una operación crítica capaz de intervenir el presente y proyectar un
futuro distinto. La escucha, el acontecimiento y el humor permiten recuperar
las voces desplazadas por los relatos oficiales de la dictadura y la posdictadura, al mismo tiempo que alteran los límites entre
recuerdo, invención y experiencia histórica.
A
continuación, en “El espacio autobiográfico de Mauricio Redolés:
autografía y heterografía en Estar de la poesía o el estilo de mis matemáticas (2000)”, Francisco Simon examina las estrategias que inscriben la poesía del
autor en el espacio de las escrituras del yo. Se distingue una dimensión
autográfica, construida mediante paratextos, biografemas
y recuerdos vinculados con la prisión, el exilio y los afectos familiares, y
una dimensión heterográfica, en la que el yo
incorpora nombres, voces y discursos ajenos. La identidad poética deja así de
presentarse como una interioridad aislada para constituirse en relación con
víctimas, compañeros, familiares, victimarios y hablantes recogidos de la vida
cotidiana.
Este
primer recorrido concluye con “Avatares del yo en Algo nuevo anterior (recuerdos) de Mauricio Redolés:
memoria, ironía y experiencia histórica”, de Cristian Vidal Baría. El artículo
examina una subjetividad fragmentaria y móvil, cuya voz oscila entre el
testimonio generacional, la crónica y la autorrepresentación irónica. Los
múltiples avatares del yo desarticulan los relatos épicos y trágicos con que
suele narrarse el pasado reciente y proponen, en cambio, una experiencia
histórica reorganizada por los recuerdos cotidianos, el humor y la irrupción
del horror.
El
segundo núcleo se inicia con “Una poética de la incomodidad: lo punk en
Mauricio Redolés”, de María Belén Pérez Silva. A
partir de la noción de pose, se estudia lo punk no solo como influencia
musical, sino como principio estético y forma de intervención cultural. La
autogestión, las alteraciones ortográficas, los juegos tipográficos y la presencia
de motivos como el caos, la marginalidad y la violencia permiten reconstruir
una genealogía personal en la que dialogan Carlos Pezoa Véliz y Roque Dalton.
Lo punk aparece, de este modo, como una práctica que atraviesa la materialidad
de los libros y la posición que ocupa Redolés en el
campo artístico.
A
continuación, Jorge Cid Alarcón analiza, en “Redolés lavanda: intermedialidad
afectiva y disidencia sonora en la contracultura chilena”, el disco de 2024
como una obra intermedial que articula poesía, música
y archivo mediante una memoria sonora insurrecta, una estética del cuidado y
una lírica popular expandida. La producción reciente no supone una ruptura con
el recorrido anterior, sino una reformulación de sus procedimientos: la
contracultura se desplaza hacia una política sensible de la escucha, la ternura
y la comunidad, sin abandonar la incomodidad ni la resistencia.
Por
último, en “El malestar y la desmitificación de la alegría: la política del
humor en Bello barrio y ¿Quién
mató a
Gaete? de
Mauricio Redolés”, Luis Valenzuela Prado y Rodolfo
Plaza examinan dos obras fundamentales para comprender las postrimerías de la
dictadura y los inicios de la transición. Los discos
son leídos como dispositivos de resistencia frente al relato hegemónico del
consenso neoliberal. Mediante la ironía, la risa, el desparpajo y la hibridez
musical, se configura una “vanguardia de barrio” que vuelve visibles el trauma
histórico y a los sujetos excluidos de la celebración transicional.
Los
trabajos reunidos en este dossier no pretenden clausurar una
producción cuya extensión y movilidad exceden ampliamente los objetos aquí
estudiados. Permiten comprobar, más bien, que aquello que dificultó la
incorporación de la figura y obra de Mauricio Redolés
a las historias tradicionales de la literatura constituye una de las
principales fuentes de su singularidad y abre un campo crítico que todavía está
lejos de agotarse. Porque hay aún quienes no creen que una revista indexada sea el lugar para la poesía
de Mauricio Redolés: no importa… Releamos su obra
llena de voces, ruidos, groserías y mezclas, y metámonos el espíritu solemne de
la academia “al bolsillo perro”.
Bibliografía
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en Londres (1975-1985). Memoria para optar al título de periodista, Universidad de Chile,
2023.
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Instituto para el Nuevo Chile, 1983.
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Yuivar, Ana
María. Mauricio Redolés: el estilo
de sus matemáticas. Tesis de magíster, Universidad de Chile, 2008.
Osvaldo Carvajal M.
Departamento de Artes y Humanidades
Facultad de Educación y Ciencias Sociales
Universidad Andrés Bello
osvaldo.carvajal@unab.cl
ORCID: 0000-0003-2790-9444
[1] Tres premios Altazor (mejor álbum, mejor
canción de rock y mejor canción tropical) obtenidos por su disco One, Two, Tres, Cuatro (2013) y el reconocimiento Premio a la Música
Nacional Presidente de la República, que le fue otorgado el año 2022. A estos
reconocimientos institucionales, se suma la valoración crítica alcanzada por ¿Quién mató a Gaete? (1996), escogido por la revista Rolling Stone como uno de los cincuenta mejores discos chilenos de todos los tiempos
e incluido, asimismo, en el volumen 200 discos de
rock chileno: una historia del vinilo al streaming (2020), publicado por Ocho Libros.
[2] En primera instancia, están sus poemarios: Poema homenaje a los caballos muertos en las cien mil
batallas más importantes de la historia de los caballos (Londres, 1980); Poemas urgentes (Londres, 1982); Notas para
una contribución a un estudio materialista sobre los hermosos y horripilantes
destellos de la (cabrona) tensa calma (Budapest, 1983); Chilean
Speech/Chilean Espich
(Londres, 1986); Tangos (Santiago, 1987); Estar de la poesía o el estilo de mis matemáticas (Santiago, 2000); Los versos del sub-teniente o teoría de la luz propia, firmado con el heterónimo Marcelo Reyes
Khandia (Santiago, 2011); El estilo de mis matemáticas. Antología (Santiago, 2017). A ellos se suman Algo nuevo anterior (recuerdos) (Santiago, 2017), Su risa que aún escuchamos. Redolés conversa con Manns
(Santiago, 2022) y su
cancionero/obra (in)completa Otra cosa:
siento tres canciones de Mauricio Redolés (Santiago, 2023). A estos títulos se suman narrativa de ficción y
crónicas periodísticas publicadas tanto en Inglaterra como en Chile que aún no
han sido incluidas en libros. La Cajita del
bello barrio constituye, por
otra parte, un objeto editorial transdisciplinar: una edición especial del
álbum homónimo de 1987 que incluye el CD, una serie de postales, un cuadernillo
con las letras y “tierra, luz y aire” del bello barrio.
[3] Entre estos trabajos se encuentran los de Ocampo, Yuivar, Urzúa y Vergara, sobre la relación entre poesía y música; los de González y Pérez, desde las humanidades; los de Navarro, desde el ámbito musical; los de Bello y Vargas, desde las ciencias sociales; y el de Undurraga, desde la crítica editorial.