Revista de Humanidades n.º 54: 541-546
ISSN 0717-0491, versión impresa
ISSN 2452-445X, versión digital
DOI: https://doi.org/10.53382/issn.2452-445X.1050
revistahumanidades.unab.cl
Juan Antonio Belmonte y José Lull
Astronomy of Ancient Egypt. A
Cultural Perspective
Suiza: Springer, 2023, 588 páginas.
La obra se presenta como una síntesis y una propuesta
interpretativa sobre el lugar que ocupó la observación del cielo en la
civilización faraónica a lo largo de tres milenios. El volumen se inscribe en
la serie “Historical & Cultural Astronomy” de Springer y aspira a situar la astronomía no
como disciplina aislada, sino como dispositivo cultural que estructura
prácticas religiosas, arquitectónicas, cronológicas y de poder. Los autores, un
astrónomo profesional con dilatada trayectoria en arqueoastronomía –Belmonte– y
un egiptólogo con formación técnica en astronomía –Lull–,
explicitan desde el prefacio su objetivo: ofrecer una perspectiva cultural que
integre fuentes textuales, iconográficas y arquitectónicas con trabajo de campo
sistemático, y someter a contraste crítico varias cuestiones abiertas que han
polarizado la egiptología, en particular el origen del calendario civil de 365
días y el significado/función de las orientaciones monumentales.
El tema
vertebrador es la interacción entre cielos y cultura en Egipto: cómo el
firmamento, sus ciclos y figuraciones informaron sobre cosmogonías, cultos
solares, mapas estelares, contabilidad del tiempo, arquitectura sagrada y
legitimación del poder. El objetivo declarado es desactivar enigmas
irresolubles mediante la contextualización filológica, iconográfica y
arquitectónica, y mediante protocolos explícitos de observación y medición in
situ. La tesis afirma
que la astronomía egipcia operó como tecnología cultural de primer orden, con
implicaciones prácticas como la medición del tiempo o el ordenamiento del
espacio sagrado.
El volumen se
organiza en siete capítulos, más glosario y bibliografía, precedidos por un
prefacio programático. El prefacio explicita el alcance del libro, su público y
la articulación entre investigación de campo y discusión historiográfica;
además, enuncia el itinerario capitular que sigue:
1. Cosmogonías. Se aborda la pluralidad
cosmogónica, el papel fundacional del culto solar y la construcción de un
universo egipcio intrínsecamente vinculado al cielo. Este capítulo establece
las bases religiosas necesarias para entender el resto del libro: deidades
solares, Nun, figuras de Nut
y Geb, y la noción de Maat como orden cósmico.
2. Los astrónomos egipcios. Se
identifican roles y prácticas: desde los vigilantes de horas y observadores de
estrellas hasta arquitectos-sacerdotes capaces de trasladar pautas celestes al
terreno. La exposición, sustenta la tesis instrumental del libro: la astronomía
como oficio que articula observación, ritual y diseño arquitectónico.
3. Medición del tiempo. Es el capítulo
técnicamente más denso: inventario y análisis de relojes estelares, gnomónica,
clepsidras, y discusión sobre la transición hacia horas de longitud constante.
4. Mapeo de las estrellas. Se sistematiza
el firmamento egipcio: Sol y Luna; planetas; cometas, meteoros, meteoritos; Vía
Láctea; constelaciones y cúmulos; y se propone un catálogo razonado, con
estudio de caso del diagrama celestial de Senenmut y
una reevaluación del zodíaco de Dendera integrando
tradiciones egipcias, mesopotámicas y helenísticas.
5. El calendario como don del Nilo.
Núcleo argumental del libro. Los autores revisan hipótesis clásicas sobre el
origen del año de 365 días y proponen una hipótesis de trabajo: determinación
solar a partir del paso cenital en Syene, observado
en el solsticio de verano.
6. Paisajes de tierra y de cielo.
Analizan estudios de caso del proyecto hispano-egipcio de arqueoastronomía: Abydos, complejos piramidales de la IV dinastía (Snefru; Akhet
Khufu), así como grandes templos con análisis de orientaciones (Deir el-Bahari).
7. Astronomía y cronología. Se confrontan
cronologías tradicionales con propuestas recientes y con dataciones
radiocarbónicas, evaluando alcances y límites de la datación astronómica. El
capítulo asume un tono equilibrado y reconoce la potencia heurística de la
astronomía aplicada y denuncia sus riesgos si se aísla del resto de evidencias.
La obra combina
cuatro estratos de evidencia: textos; iconografía arquitectónica, arquitectura
y orientación e instrumentalidad técnica. La bibliografía final, extensa y no
atomizada por capítulos, permite rastrear debates subyacentes y reconocer las
redes académicas que sustentan la síntesis.
En términos
metodológicos, la obra reivindica una arqueoastronomía cultural que opera sobre
el terreno mediante levantamientos y comprobaciones en más de un centenar de
yacimientos, con campañas desde el Delta a Nubia, y que se somete a control
cruzado con filología e historia de la religión.
En el plano
historiográfico, el libro cumple tres funciones: síntesis, puesta al día y toma
de posición. Como síntesis, reúne décadas de investigación dispersa y la
destila en una narrativa accesible sin sacrificar el aparato crítico. Esto es
evidente en el capítulo 4 y 5, que se convierten de facto en manuales de
referencia. En cuanto a la puesta al día, la inclusión de campos periféricos
(cometas, meteoritos) y de instrumental (clepsidras de entrada/salida, relojes
verticales) refleja una expansión temática respecto de los repertorios
clásicos. Finalmente, la toma de posición, supone la defensa razonada del
origen solar del calendario, y la crítica abierta a la imposibilidad neugebaueriana de una base astronómica, que reaviva el
debate central.
El libro
dialoga, por tanto, con tres debates vivos: el estatuto de la astronomía en la
cronología faraónica frente al C14, donde adopta un realismo crítico; la
lectura de orientaciones monumentales, rechazando tanto el escepticismo
sistemático como la astronomía maximalista; y la naturaleza del año civil (sótico vs. solar vs. lunar), proponiendo una vía intermedia
que reconoce desarrollos y sedimentaciones, sin imponer una sola génesis para
todos los estratos del sistema.
El estilo es
claro, didáctico y deliberadamente no hiperespecializado,
sin renunciar a la precisión técnica. La prosa evita el tecnicismo gratuito y
reserva las formalizaciones para momentos en que resultan imprescindibles. Esa
cualidad explicativa hace que capítulos potencialmente áridos resulten legibles
para un público de egiptología general. Además, el libro explicita el tránsito
entre evidencia y conjetura, marcando las hipótesis como tales, lo que
incrementa su transparencia metodológica.
El aparato
crítico es amplio, actualizado y multinacional; repara en tradiciones
bibliográficas menos transitadas (italiano, español), lo que es una
contribución añadida al abrir la conversación más allá del eje
anglo-francés-alemán tradicional.
En conclusión,
este volumen es útil en tres planos: como manual avanzado para cursos sobre
religión egipcia, arqueología del paisaje y cronología, como repertorio
metodológico al integrar mediciones de orientación, lectura de horizonte y
análisis filológico sin supeditar una fuente a otra, y como intervención
historiográfica, pues reequilibra debates sobre el origen del calendario y
sobre el valor de la astronomía en datación histórica, invitando a abandonar
dicotomías rígidas.
En suma, Astronomy of Ancient Egypt es una contribución que consolida a
Belmonte y Lull como interlocutores de referencia en
arqueoastronomía egipcia. Su combinación de síntesis, trabajo de campo y
voluntad de debate la convierte en obra de consulta obligada para quienes
estudian la relación entre cosmos y cultura en Egipto y, más ampliamente, para
quienes exploran cómo las sociedades antiguas inscribieron el cielo en su
manera de habitar la tierra.
José Javier Martínez García
CEPOAT - Universidad de Murcia
C/ Actor Isidoro Máiquez, 9, 30007, Murcia, España