Dossier
Biografías, autobiografías y experiencias vitales entre el medioevo y la modernidad en Europa y América
Revista de Humanidades n.º 53: 15-25
ISSN 0717-0491, versión impresa
ISSN 2452-445X, versión digital
DOI: <https://doi.org/10.53382/issn.2452-445X.973>
revistahumanidades.unab.cl
Presentación
Biografías, autobiografías y experiencias vitales entre el medioevo y la modernidad en Europa y América
Natalia Urra Jaque
Universidad Andrés Bello
Eduardo D. Muñoz Saavedra
Universidad Andrés Bello
La experiencia histórica en primera persona suscitó, a lo largo del siglo XX, un intenso debate en torno a su legitimidad en la historiografía. En sus primeras formulaciones, este tipo de aproximación quedó mayoritariamente en manos de eruditos y aficionados que privilegiaban la descripción de hechos y personajes, ya fuese con fines laudatorios o para emitir juicios morales sobre sus vidas privadas. Esta orientación inicial fue tempranamente cuestionada por la falta de rigor metodológico, lo que llevó a la escuela de los Annales a considerar la biografía –y sus usos derivados– como un enfoque insuficiente para el análisis histórico científico, al estimarla incapaz de dar cuenta de las estructuras profundas y de los procesos de larga duración.
Sin embargo, tras un prolongado período de relegamiento, las ciencias sociales y la historiografía revalorizaron progresivamente la biografía como un método fundamental para comprender a los sujetos en su dimensión relacional, es decir, en tanto actores situados en comunidades concretas. Frente al predominio de una historiografía de corte estructuralista –centrada en el estudio de los fenómenos históricos en términos generales y poco atenta a la agencia individual– se evidenció la necesidad de reincorporar a hombres y mujeres como sujetos históricos activos. La primacía otorgada a las continuidades del devenir histórico tendió a sustituir la acción humana por estructuras de larga duración, cuya centralidad empezó a ser cuestionada desde la década de 1960. En este contexto, la revalorización de la experiencia histórica impulsada por el materialismo anglosajón, junto con los aportes de la nueva historia cultural y los estudios subalternos, demandó nuevas perspectivas teóricas y metodológicas capaces de atender las discontinuidades históricas, las extrañezas culturales y la compleja dialéctica entre estructura y agencia humana (Pastor 342-43).
En este marco, las décadas del setenta y del ochenta pueden entenderse como un verdadero laboratorio historiográfico, en el que la experiencia histórica, la biografía, la autobiografía y la reconstrucción de trayectorias vitales de sujetos de diverso estatus social –desde fuentes dispersas y datos fragmentarios– ofrecieron resultados sustantivos. Estas aproximaciones se distanciaron significativamente del modelo tradicional de la biografía moralista, ya que su objetivo dejó de ser la exaltación ejemplar del individuo para centrarse en la comprensión de los procesos de construcción identitaria en su despliegue contextual. El sujeto pasó a ser concebido como parte de un entramado social más amplio, perspectiva que se articuló, entre otras vías, mediante el recurso a la prosopografía. Paralelamente, otros trabajos, inscritos en la tradición historiográfica francesa y enfrentados a biografías fragmentarias, desplazaron el foco analítico hacia los contextos sociales como herramienta para hacer inteligibles conductas aparentemente inexplicables o para interpretar los silencios presentes en fuentes autobiográficas, integrándolos en la experiencia vital de los sujetos de estudio (Lejeune; Levi). Desde una lógica inversa, la microhistoria y los denominados casos límite utilizaron el método biográfico para reconstruir los ambientes sociales y culturales de comunidades microscópicas, permitiendo identificar continuidades, rupturas y dislocaciones entre esta escala reducida y las fuerzas históricas globales. De este modo, se quebró la presunción de homogeneidad cultural y social, poniendo en evidencia la heterogeneidad de las prácticas, los imaginarios sociales y los procesos de resistencia y reconfiguración de las identidades locales (Ginzburg).
En la actualidad, las historias de vida ocupan un lugar central en la investigación histórica, en la medida en que, a través de las experiencias individuales, es posible acceder a espacios geográficos, sociales y económicos más amplios. Los relatos y vivencias personales de los sujetos comunes permiten visibilizar procesos sociocognitivos y culturales en los que se manifiestan las tensiones y dinámicas propias de una sociedad y de una época determinadas (Pujadas). El desafío para historiadoras e historiadores consiste, por tanto, en identificar aquellos sujetos cuyas trayectorias permitan iluminar dichas interacciones, no solo por su carácter representativo, sino también por la capacidad de sus relatos para introducirnos, a través de sus autopercepciones, en el período histórico que se analiza. Esta búsqueda exige un trabajo sistemático sobre un conjunto diverso de documentos y archivos, capaces no solo de nombrar al individuo, sino también de explicar el cómo, el porqué y el cuándo de las situaciones y circunstancias históricas en las que participó. En este sentido, la biografía se configura como una herramienta privilegiada para reconstruir las etapas vitales de un sujeto y para comprender cómo estuvieron condicionadas e influenciadas por los procesos macrosociales en los que se desenvolvió (Urra).
Bajo esta premisa, el presente dossier tiene como objetivo inscribirse en la tradición historiográfica consolidada desde la década de 1970, orientada a revisitar el mundo medieval y moderno europeo y americano desde la perspectiva de sus protagonistas y de sus experiencias de vida. Se trata, en muchos casos, de trayectorias difíciles de reconstruir de manera lineal, por lo que su estudio es un desafío metodológico e interpretativo, que interpela directamente a historiadoras e historiadores en el análisis crítico de las fuentes disponibles. En consecuencia, los trabajos aquí reunidos no buscan elaborar biografías densas y sistematizadas conforme al canon narrativo tradicional, ya sea por las limitaciones inherentes a los vestigios documentales con los que operan sus autores y autoras, o por las restricciones propias del formato editorial. Los artículos que componen este dossier comparten un principio fundamental: no pretenden constituir el punto de llegada de una investigación cerrada, sino funcionar como instancias de problematización y experimentación historiográfica. A través del despliegue de diversas perspectivas teóricas, metodológicas e historiográficas, estos estudios ponen en tensión el conocimiento histórico disponible y proponen nuevas vías de aproximación a contextos complejos, en ocasiones familiares y en otras radicalmente extraños, pero siempre irreductibles a una lectura exclusivamente estructuralista del pasado.
El artículo de Luísa Tollendal Prudente, doctora en Historia Medieval de la Universidad de Valladolid, titulado Señorío jurisdiccional femenino en el reino de León (siglos X-XII) constituye una contribución sólida y rigurosa al estudio del poder señorial femenino en el Reino de León entre los siglos X y XII, abordando una dimensión aún poco explorada de la historia política y jurídica medieval. Con el exhaustivo análisis de la documentación cartularia leonesa, la autora demuestra que las mujeres de las élites no fueron meras figuras pasivas en el orden feudal, sino agentes con capacidad efectiva para ejercer jurisdicción, administrar justicia y otorgar fueros, en estrecha relación con la gestión patrimonial y las estrategias matrimoniales. El estudio pone especial énfasis en la práctica foral femenina y en los marcos jurídicos que habilitaron dicha autoridad, destacando tanto la actuación de aristócratas viudas como el caso excepcional de Urraca I de León y Castilla, cuya condición de reina propietaria permite observar una forma singular y explícita de soberanía femenina. Desde una perspectiva que articula género, poder y derecho, el trabajo dialoga con la historiografía sobre señorío, mentalidades y estructuras de dominación, ofreciendo una lectura matizada del ejercicio de la autoridad en la sociedad feudal leonesa y aportando herramientas conceptuales clave para repensar el lugar de las mujeres en la construcción del orden político medieval.
El artículo de José Miguel de Toro, doctor en Historia por la Université de Poitiers, titulado Relato de viaje y experiencia vital: la biografía itinerante de Odorico de Pordenone, propone una lectura innovadora del relato de viaje como una auténtica pieza autobiográfica, en la que la experiencia vital del viajero se impone como clave interpretativa fundamental. Desde un análisis atento de la Relatio, el autor demuestra que este texto no solo transmite información geográfica, etnográfica o misional sobre el Oriente del siglo XIV, sino que constituye un dispositivo narrativo, donde se inscriben de manera consciente las emociones, percepciones y juicios del fraile franciscano. La investigación destaca cómo la subjetividad –lejos de restar valor histórico al documento– se convierte en su principal fortaleza heurística, permitiendo reconstruir rasgos de la personalidad de Odorico, su postura frente a las religiones orientales y su profundo conocimiento del mundo urbano y comercial del norte de Italia. En diálogo con la historiografía sobre literatura odepórica, historia de las emociones y escritura biográfica medieval, el artículo sitúa el relato de viaje como un espacio de articulación entre experiencia individual, representación cultural y memoria, ofreciendo una contribución relevante para el estudio de las formas medievales de autoconciencia, alteridad y narración del yo.
El artículo de Eduardo D. Muñoz Saavedra, doctor en Historia por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y académico de la Universidad Andrés Bello, titulado Lope García de Salazar: ascenso, violencia y destierro de un líder banderizo vasco en el siglo XV, ofrece un análisis denso y articulado de la figura de Lope García de Salazar, integrando la trayectoria vital del líder banderizo vizcaíno con las dinámicas políticas, sociales y jurídicas de la Castilla bajomedieval. A partir de fuentes cronísticas, normativas y judiciales, el estudio examina el ascenso, ejercicio de la violencia y posterior destierro de Lope como un proceso histórico complejo, en el que identidad, poder territorial y redes linajísticas se encuentran estrechamente imbricadas. El trabajo propone una lectura renovada del destierro impuesto por Enrique IV, interpretándolo como una sanción punitiva y como un dispositivo político-jurídico de exclusión territorial con funciones utilitarias y simbólicas, inscrito en una racionalidad regia que articulaba clemencia, control social y aprovechamiento estratégico de recursos humanos. Asimismo, el artículo subraya el carácter autobiográfico y memorial del Libro de las buenas andanças e fortunas, destacando cómo la experiencia de la caída, el exilio y el encierro condiciona la escritura histórica de Lope, transformándola en un ejercicio de justificación, defensa del honor y preservación del prestigio linajístico desde el margen. El estudio dialoga de manera fecunda con la historiografía sobre banderías, marginación, castigo y cultura política medieval, aportando una lectura matizada sobre las formas de poder, exclusión y memoria en el País Vasco de los siglos XIV y XV
Bernardita Eltit, doctora en Literatura y académica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, y Constanza Vergara de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso en su artículo titulado La relación de Guamanga (1617) como pre-texto de la vida de Erauso, la monja Alférez, analiza desde una mirada interdisciplinar las biografías y autobiografías de un ícono histórico y, por supuesto, literario como la Monja Alférez. En su análisis conjuga los estudios literarios con los históricos, incluso demuestra cómo las construcciones discursivas biográficas son el resultado de las tramas trazadas en los expedientes judiciales. Ella recurre a los documentos conservados en los archivos de España, México y Chile y luego los compara con lo descrito en las obras literarias emblemáticas e impregnadas de los quehaceres decimonónicos. En esta comparación, el uso de una bibliografía disímil o diversa, interdisciplinaria y, al mismo tiempo, particular sobre las experiencias vitales de Catalina de Erauso, concluye que las situaciones narradas por la misma protagonista de su escrito, es decir, por la Monja Alférez, fueron discursos construidos por los sujetos vinculados a las instancias judiciales. Por lo tanto, su biografía o autobiografía es un constructo jurídico-social que se ajusta o amolda a las intenciones de quienes la cuestionan, juzgan y castigan. El relato archivístico y la ficción literaria no difieren entre sí, ya que ambos son construcciones discursivas que representan los ejercicios del poder.
María Eugenia Albornoz, magíster en Estudios de Género y académica de las universidades Andrés Bello y Alberto Hurtado, en el artículo titulado Una biografía colectiva de mujeres diversas: el juicio criminal entre Catalina Posadas e Ignacia Fontecilla Santiago de Chile, 1793-1796, analiza una serie de documentos sobre “mujeres violentas e injuriosas” del Santiago de Chile del siglo XVIII. Los documentos son judiciales, pues tratan sobre las demandas y enfrentamientos ante la justicia colonial entre Catalina Posadas e Ignacia Fontecilla. Sujetos o mujeres comunes, cuyas categorías estamentales componían y enriquecían la sociedad del Chile dieciochesco, pues manifiestan la diversidad social del período. Albornoz sugiere, por medio de su análisis, que tal judialización sobre el enfrentamiento entre ambas permite reconstruir las experiencias vitales de las mujeres, pues no solo manifiestan el rol de la justicia para determinar una solución ante un conflicto, sino un lenguaje femenino, intervenido por hombres, cuya narrativa expresa las particularidades, las cotidianidades e incluso sus sentimientos. Esto a su vez, nos permite reconocer y, especialmente, comprender el accionar de las mujeres frente a las adversidades y coloquialidad de la vida en sociedad. Incluso el cómo las rencillas personales pueden intervenir en las cotidianidades comunitarias, pues no solo afectan a las protagonistas del enfrentamiento, sino también a quienes las rodean.
Finalmente, Natalia Urra Jaque, doctora en Historia Moderna y académica de la Universidad Andrés Bello, en su trabajo titulado Discursos masculinos, decimonónicos y tardíos. Sobre María Hernández “la pulga” y María Felicicana “la pulga menor”. Dos hechiceras diciochescas, madre e hija, condenadas al destierro por la inquisición de Lima en 1736, reconstruye las biografías de dos mujeres, una madre y su hija, condenadas por el Santo Oficio y por hechiceras en la Lima del XVIII. Su trabajo se enmarca en la reconstrucción de las experiencias vitales por medio de ciertos expedientes inquisitoriales. Sin embargo, a falta de esos documentos o relaciones de causa, recurre a una bibliografía, literatura e incluso documentación tardía y decimonónica para complementar y, a su vez, explicar la importancia del uso y análisis del documento para reconstruir esas biografías. Pese a la carencia del documento inquisitorial estudia y analiza una serie de descripciones, reinterpretaciones y ficciones en torno a las dos mujeres y, especialmente, en torno a la Inquisición. Por lo tanto, el concepto que usa para definir las experiencias vitales de ambas es el de microbiografías. Por medio de las impresiones y apreciaciones sobre el Santo oficio, logró reconstruir aspectos e incluso cotidianidades sobre María y María Feliciana, sus protagonistas. Por un lado, analiza los discursos, positivos y negativos, de hombres letrados, decimonónicos, conservadores y liberales, en torno al Santo Oficio hispanoamericano. Y, por otro, el cómo esos mismos discursos utilizan las figuras femeninas transgresoras como las de María y María Feliciana para apoyar o renegar de la Inquisición.
Bibliografía
Ginzburg, Carlos. El queso y los gusanos. El cosmos según un molinero del siglo XVI. Barcelona: Ariel, 2016.
Lejeune, Philippe. “El pacto autobiográfico, veinticinco años después”. Autobiografía en España: un balance. Editado por Celia Fernández Prieto y María Ángeles Hermosilla Álvarez. Madrid: Visor Libros, 2004; 159-172.
Levi, Giovanni. “Los usos de la biografía”. Annales, vol. 44, n.º 6, 1989, pp. 1325-1337.
Pastor, Reyna. “Las biografías medievales, problemas teóricos e historiográficos. Especialmente referidos a las de las mujeres castellanas”. Arenal, vol. 12, n.º 2, 2005, pp. 341-350.
Pujadas, Joan. El método biográfico, el uso de las historias de vida en ciencias sociales. Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas, 1992.
Urra, Natalia. “María de Encío: esposa, madre, amante, encomendera y abuela de ‘la Quintrala’… una micro-biografía desde registros inquisitoriales. Lima-Chile, 1579-1581”. Revista Historia y Justicia, n.º 22, 2025, pp. 1-32.